Inteligencia Emocional - Claves del Éxito - Dr. Carlos Ureña
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“Se refiere a la habilidad para percibir, entender, razonar y manejar las emociones de uno mismo y de los demás”

Una de las claves del éxito académico de los niños es el desarrollo de una adecuada inteligencia emocional. Esta habilidad les permite aprender de los fracasos, gestionar el estrés, motivarse solos, concentrarse mejor y comunicarse de forma más asertiva. Les ayuda a rendir mejor, y también en las relaciones personales y en su propio bienestar. Se habla mucho de la inteligencia emocional, ¿pero sabes qué es realmente?

Fue Daniel Goleman quien hizo popular esta forma de inteligencia, en su libro con el mismo nombre, publicado en 1995. Este psicólogo estadounidense rompió con el antiguo mito de la educación, de que la inteligencia se reduce a la lógica y la memoria. Unos años antes el psicólogo Howard Gardner había introducido las inteligencias múltiples, pero entre ellas no aparecía la emocional.

Veamos cómo definió Goleman la inteligencia emocional en su bestseller:

“Se refiere a la habilidad para percibir, entender, razonar y manejar las emociones de uno mismo y de los demás”.

Como se ve en la definición, no se trata solo de sentir las emociones, sino también de integrarlas con el razonamiento y saber gestionarlas de forma adecuada. Además, hay que tener en cuenta que la inteligencia emocional no se basa solo en la relación con los demás, sino también con uno mismo.

Si quieres introducir la inteligencia emocional en tu coaching educativo, lo primero de todo es tener muy claro qué son las emociones. Se trata de respuestas individuales internas que llevan consigo un cambio orgánico y un pensamiento. Ser conscientes de ellas es fundamental, para poder manejar la respuesta fisiológica y orientar el pensamiento de forma positiva.

PROCESO

Para ir un paso más allá, es fundamental que se introduzca el vocabulario emocional en el sistema educativo. Por ejemplo, saber reconocer y hablar abiertamente de los miedos, la tristeza, la emoción de rabia o la alegría.

 

Como padres y profesores, a veces fomentamos lo contrario a la inteligencia emocional. Estas son algunas frases erróneas que podemos decir, ¿te sientes identificado con algunas de ellas?

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“Sonríe, que estás muy serio”

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“No te ha pasado nada, no te quejes”

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“No llores, que es de niñas”

¿Tiene tu hijo Inteligencia Emocional?

Aquí te dejamos unas preguntas que te puedes plantear para saber si tu hijo o alumno tiene inteligencia emocional. También podrías aplicarlas a ti mismo, para saber si como profesor/a, madre o padre tienes esta habilidad trabajada.

¿Sabe expresar lo que siente de forma adecuada?

¿Es consciente de qué le gusta, qué le enfada, qué le motiva…?

Cuando se siente mal, ¿sabe gestionarlo correctamente?

¿Su cuerpo expresa de forma coherente lo que siente y dice?

¿Tiene la capacidad de tomar decisiones y ser consecuente?

¿Es capaz de detectar cómo se sienten sus hermanos, compañeros, etc.?

¿Establece relaciones con otros? ¿Sabe compartir, escuchar, cooperar…?

Si quieres desarrollar tu inteligencia emocional, te puedo ayudar. Soy experto en la materia y realizo sesiones de coaching para educadores.

Mother and toddler wearing red shirt playing together on a bed in the bedroom at home

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